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Estamos de cumpleaños y es una fiesta que nos incluye a todos. Y es que el Teatro Nuevo, paradójicamente, cumple 109 años. Desde esta página Web queremos realizar un sincero reconocimiento a este edificio que forma parte de la vida mirobrigense, un órgano vital que palpita de manera silenciosa pero sin cuyo movimiento todo sería diferente.
Dice Casiano Sánchez Aires que con motivo de la Feria de Mayo del año 1900, Ciudad Rodrigo organizó una Exposición regional de objetos de industria y arte en los salones y claustro de la Catedral. Como somos muy dados a crear programas culturales paralelos a las grandes celebraciones, ya por entonces hubo una semana dedicada a: corridas de toros, cucañas, cabalgata histórica, danzas, juegos florales, batallón infantil y funciones dramáticas. Hace referencia Sánchez Aires a la inauguración, con motivo de esta Exposición, de un nuevo y bonito Coliseo: nuestro Teatro Nuevo. La Feria de Mayo de 1900 pasó a la historia porque durante una semana vinieron a localidad entre 18.000 y 20.000 forasteros. Finaliza esta crónica del siglo XX con la siguiente frase: El día 28 de mayo, por la tarde sobrevino un eclipse total de sol.
La inauguración del nuevo teatro fue todo un reto. Era necesario contar con unas instalaciones para los actos de la Exposición regional y el teatro Principal, situado en la calle Cardenal Pacheco resultaba insuficiente. La ubicación escogida se situó entre la Rúa del Sol, la Plaza de San Pedro, calle Arco y Gigantes. Según cuenta Juan Tomás Muñoz en un artículo titulado Ciudad Rodrigo y el teatro (Revista Ciudad Rodrigo Feria de Teatro Agosto 2006 publicada por El Adelanto): Su construcción fue acelerada, en apenas unos meses, puesto que se quería llegar a tiempo para acoger distintos actos de Exposición Regional de Bellas Artes, Industrias y Comercio que se celebraría del 26 de mayo al 5 de junio de 1900. Fue bautizado como Teatro Nuevo y tenía una capacidad inicial de 1.300 personas que posteriormente quedaron reducidas a 916 plazas. En algún momento se intentó cambiarle el nombre a Teatro Delio, en homenaje a fray Diego Tadeo, aunque la costumbre popular, tal vez para diferenciarlo del Principal, acabó por dejarle el nombre actual de Teatro Nuevo.
El mismo autor, Juan Tomás Muñoz en un artículo del Libro de Carnaval de 1986, titulado De nuevo, el teatro explica que aunque había proyectos de construcción desde 1875, las obras no se iniciaron hasta el año 1900 y que el director de obra fue el Comandante de Ingenieros Aceituno, (…) en un plazo de tres meses se completa la construcción y pasa a convertirse en la honra no sólo de Ciudad Rodrigo sino de Castilla entera (…). Se mostró al público por primera vez el 22 de mayo, el pintor Ricardo Matos explicó los pormenores de la construcción. En los siguientes días hubo alguna representación teatral y se puso en escena la zarzuela Agua, azucarillos y aguardiente. El 27 de mayo de 1900 se inaugura oficialmente con el inicio de los Juegos Florales y la posterior representación de la obra La casa de Dios.
De este modo, nuestro Teatro comienza a formar parte de la vida social mirobrigense y a ser testigo de todos los acontecimientos anuales que componen nuestra historia más reciente. Aquí llegan las primeras películas de cine, actúan los mejores artistas, se escuchan los conciertos más importantes y se ofrecen los pregones tan característicos de nuestros Carnavales, aunque se disfrazaran en ocasiones como fiestas tradicionales. El teatro Nuevo comienza a participar de la memoria colectiva y también de la individual porque todos tenemos un pequeño recuerdo de nuestra primera experiencia al emocionarnos con una representación teatral o al escuchar el primer compás de una canción en este teatro, nuestro teatro.
En los años 80 del siglo XX, el Teatro sufre una etapa crítica. Como ocurre con tantos teatros y cines, pasa a diversas manos privadas y quieren derrumbarlo para construir viviendas. La Asociación Amigos de Ciudad Rodrigo tuvo un papel esencial y con repercusión en los periódicos nacionales, porque logró que pararan las máquinas de demolición. El Ayuntamiento reacciona y compra las instalaciones teatrales. La firma tuvo lugar el 1 de marzo de 1985. Empieza una nueva etapa de rehabilitación con financiación del Gobierno de España.
A finales de junio de 1994, la reina doña Sofía de Borbón reinaugura el teatro Nuevo en un acto que será recordado siempre. Desde entonces, con una capacidad inferior a la inicial porque las plazas actuales rondan el medio centenar, el teatro Nuevo ha vuelto a acoger todos los actos de la vida cultural mirobrigense, siendo pieza esencial en la celebración de la Feria de Teatro de Castilla y León. Forma parte de la Red de teatros regional y acogió la entrega del Premio Nacional de Teatro del año 2002 concedido a Fernando Arrabal. El teatro Nuevo lleva el nombre de este dramaturgo, Fernando Arrabal, desde septiembre de 2008.
Hoy volvemos a alzar la vista ante nuestro gran teatro y a decir:
¡Feliz Cumpleaños Teatro Nuevo!
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